Se realizarán plantaciones de ejemplares generados ex situ. Se debe optimizar un protocolo de propagación de esta especie de modo que se obtenga un éxito germinativo que garantice la producción de una cantidad suficiente de plantas en vivero para alcanzar los objetivos. En caso de que el desarrollo de plántulas en vivero no sea suficiente para garantizar el número de plantas necesario, se utilizarán ejemplares propagados vegetativamente.
El hoyo de plantación será de 300 cm de profundidad y 20 cm de ancho, aunque podrá variar en función del tamaño del rizoma.
El ejemplar se plantará a la tercera savia ya que se desconoce la dinámica poblacional y el momento crítico del ciclo de vida, pero por las características ecológicas que presenta actualmente la especie, puede que un estado más maduro que el juvenil garantice el establecimiento de la especie en el enclave seleccionado.
El momento de plantación será en septiembre u octubre, después de que se produzcan las primeras lluvias.
El número de ejemplares a plantar para recuperar a la especie de su situación de amenaza actual y generar poblaciones autosostenibles, no ha podido determinarse debido a que faltan estudios sobre su ciclo de vida, fecundidad, evolución demográfica de la población y variabilidad genética.
Se llevarán a cabo investigaciones para determinar los parámetros que afectan a la supervivencia de la especie y a la mínima población viable.
En el Plan de Restauración de la especie aprobado por el Gobierno Canario, se hace una estimación de la probabilidad de desaparición y se calcula un número de individuos a introducir, entre 250 y 500 por cada ubicación actual. Los parámetros utilizados son simples suposiciones y carecen de fundamento científico, por lo que se desestiman los datos proporcionados para este Plan.
En el área de actuación, se dispondrán parcelas de experimentación en las cuales se sembrarán las semillas producidas por lo individuos cultivados en viveros, previo análisis de la viabilidad de las semillas recolectadas. Las parcelas de investigación deberán tener el área necesaria para poder realizar estudios con la suficiente cantidad de especímenes, a determinar en función del tipo de experimento.
Medidas complementarias: Para evita el herviborismo por parte de conejos, se dispondrá un vallado perimetral que impida la entrada de estos mamíferos. La valla deberá tener una altura de 1,50 m como mínimo y estar enterrada 2 m bajo tierra para evitar que accedan escarbando en la tierra.
Se deberá realizar un primer riego en el momento de la plantación, para asegurar el establecimiento de la planta en el nuevo sustrato.
Realizar un estudio y moritoreo de las dinámicas poblacionales del díptero Oedosphenella canariensis. Evitar la infección de los ejemplares introducidos con la larva de esta especie, estudiar posibles tratamientos para erradicar el parasito en la planta.
Realizar un control de herbáceas en el sustrato circundante a la plantación para evitar competencias con Pericallis hadrosoma. El aporte de mulchorgánico puede ser eficaz en estas operaciones.
En caso de que el desarrollo de plántulas en vivero no sea suficiente para garantizar el número de plantas necesario, se utilizarán ejemplares propagados vegetativamente.
El hoyo de plantación será de 300 cm de profundidad y 20 cm de ancho, aunque podrá variar en función del tamaño del rizoma.
El ejemplar se plantará a la tercera savia ya que se desconoce la dinámica poblacional y el momento crítico del ciclo de vida, pero por las características ecológicas que presenta actualmente la especie, puede que un estado más maduro que el juvenil garantice el establecimiento de la especie en el enclave seleccionado.
El momento de plantación será en septiembre u octubre, después de que se produzcan las primeras lluvias.
El número de ejemplares a plantar para recuperar a la especie de su situación de amenaza actual y generar poblaciones autosostenibles, no ha podido determinarse debido a que faltan estudios sobre su ciclo de vida, fecundidad, evolución demográfica de la población y variabilidad genética.
Se llevarán a cabo investigaciones para determinar los parámetros que afectan a la supervivencia de la especie y a la mínima población viable.
En el Plan de Restauración de la especie aprobado por el Gobierno Canario, se hace una estimación de la probabilidad de desaparición y se calcula un número de individuos a introducir, entre 250 y 500 por cada ubicación actual. Los parámetros utilizados son simples suposiciones y carecen de fundamento científico, por lo que se desestiman los datos proporcionados para este Plan.
En el área de actuación, se dispondrán parcelas de experimentación en las cuales se sembrarán las semillas producidas por lo individuos cultivados en viveros, previo análisis de la viabilidad de las semillas recolectadas. Las parcelas de investigación deberán tener el área necesaria para poder realizar estudios con la suficiente cantidad de especímenes, a determinar en función del tipo de experimento.
Medidas complementarias:
Para evita el herviborismo por parte de conejos, se dispondrá un vallado perimetral que impida la entrada de estos mamíferos. La valla deberá tener una altura de 1,50 m como mínimo y estar enterrada 2 m bajo tierra para evitar que accedan escarbando en la tierra.
Se deberá realizar un primer riego en el momento de la plantación, para asegurar el establecimiento de la planta en el nuevo sustrato.
Realizar un estudio y moritoreo de las dinámicas poblacionales del díptero Oedosphenella canariensis. Evitar la infección de los ejemplares introducidos con la larva de esta especie, estudiar posibles tratamientos para erradicar el parasito en la planta.
Realizar un control de herbáceas en el sustrato circundante a la plantación para evitar competencias con Pericallis hadrosoma. El aporte de mulchorgánico puede ser eficaz en estas operaciones.
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